sueños.saludparati.com

Página principal saludparati.com

Página principal sueños.saludparati.com

El ABC de los sueños

Los Sueños desde La antigüedad hasta Jung

La moderna ciencia del sueño

Por qué soñamos

Cómo recordar nuestros sueños

Los sueños de los niños y adolescentes

Sueños que fomentan la creatividad

Sueños sanadores: los sueños y la salud

Sueños telepáticos, precognitivos y clarividentes

Sueños de terror y ansiedad: Pesadillas y terrores nocturnos

Sueños placenteros

Controlando nuestros sueños: el sueño lúcido

Interpretando nuestros sueños

Cómo dormir y soñar mejor: combatiendo

el insomnio y otros desórdenes del sueño

Más recursos sobre el dormir y los sueños

 

 

Cómo Recordar Nuestros Sueños (cont.)

1

2

 

Muchas personas encuentran que el mero hecho de pensar sobre el sueño y leer temas relacionados con este tema les ayuda a recordar mejor sus sueños.  En este sentido, leer este y otros libros sobre los sueños, puede hacer una diferencia en cuanto a la cantidad de sueños recordados.

Sin embargo, también hay unas técnicas más específicas que nos pueden ayudar a ser unos mejores recordadores de sueños.  A continuación algunas que han sido de ayuda para innumerables personas.

●   Mantenga  papel y lápiz o una grabadora junto a su cama.  Si se despierta en la noche y recuerda un sueño anote o grabe inmediatamente si no todo lo que recuerda al menos un bosquejo o los eventos más llamativos del sueño.  Tenga una luz pequeña al lado de su cama para no tener que levantarse.

●   Durante el día repítase a sí mismo/a que desea recordar sus sueños.

●   Cuando se acueste relaje su cuerpo y repase los eventos, pensamientos y sentimientos que le sucedieron durante el día que finaliza.  ¿Qué cosas nuevas se presentaron?  ¿Qué cosas le sorprendieron, asustaron, desilusionaron, alegraron, entristecieron o maravillaron.

●   Cuando sienta que se va a quedar dormido/a repitase varias veces alguna frase como ésta: “cuando despierte recordaré mis sueños”.

●   Al despertarse trate de moverse lo menos posible.  Relaje su cuerpo y permita que su mente repase el sueño.  Recuérdese a usted mismo que desea recordar el sueño.  Cerrar los ojos puede ser de ayuda.

●   Escriba o grabe inmediatamente lo que recuerde, de modo que, mientras acuden a su mente nuevos recuerdos no se le olviden los recuerdos previos.  Por ahora no se preocupe por poner los recuerdos en la secuencia en que ocurrieron en el sueño.

●   Cuando no recuerde nada más cambie de posición en la cama y vea si recuerda algo más.

●   Cuando ya no pueda recordar nada más repase lo que escribió.  A veces esto dispara nuevos recuerdos.  Hágase a usted mismo/a preguntas sobre lo que escribió.  Por ejemplo, si en el sueño aparece un automóvil pregúntese de que color era, quien lo guiaba, etc.  Este es también un buen momento para poner las diferentes partes del sueño en secuencia.  No se preocupe si no recuerda como pasó de una escena a la otra.  Recuerde que muchas veces los sueños son como las películas en las que hay cambios de escena instantáneos.

●   Si a pesar de todo no logra recordar nada de sus sueños, relájese y meramente permítase disfrutar lo que siente.  El sentimiento de cada mañana al despertarnos es un tanto distinto al de la anterior.  Dese un tiempo para disfrutar estos sentimientos que son en gran parte un efecto de nuestros sueños aún cuando no nos recordemos de ellos.

●   Recuerde que si durante el transcurso del día tiene oportunidad de pensar en los sueños de la noche anterior es posible que en ese momento logre recordar elementos adicionales del los mismos.

●   Cuente sus sueños a otras personas, a su perro o a usted mismo/a.  Si es posible consiga un pariente, amigo/a, o cónyuge que se comprometa a preguntarle diariamente por sus sueños.

●   Mantenga un diario o registro de sueños. Llevar un registro de nuestros sueños nos permite analizarlos e incrementa nuestra consciencia de los mismos. También estimula nuestra mente a recordar mejor los detalles de éstos.  También nos ayuda a discernir patrones en nuestros sueños y a incrementar la variedad de los mismos.  Las notas que tomó sobre su sueño al despertarse pueden ser la base de su registro de sueños.  Solamente póngale título y fecha a cada uno de sus sueños (póngale el primer título que le venga a la mente, confíe en su inconsciente).  Si le parece algo muy trabajoso sepa que luego de uno o dos meses llevando un registro, no será necesario que anote todos sus sueños sino meramente aquellos que le parezcan más relevantes, extraños u originales.

●   Evite el uso de despertadores.  Algunos expertos recomiendan usar un despertador de modo que suene unos 15 o 20 minutos antes de la hora en que regularmente nos despertamos.  De ese modo despertaríamos en medio de un sueño y sería fácil recordarlo.  Sin embargo, el brusco despertar producido por la alarma de un reloj despertador no ayuda a conservar la memoria del sueño.  Es preferible aprender a programarnos para despertar a cierta hora.

Si utiliza consistentemente estas técnicas, eventualmente comenzará de forma espontánea a recordar mejor sus sueños.  Algunas personas logran recordar cuatro, cinco o más sueños por noche.  Cuando llegue ese momento ya no será necesario anotar cada uno sino meramente los más interesantes o los más vívidos.

Finalmente hemos de apuntar que para recordar mejor nuestros sueños es necesario, no meramente llevar a cabo mecánicamente una serie de técnicas, sino que debemos convencernos a nosotros mismos/as de que podemos lograrlo.  Repítase diariamente que lo va a lograr, y que al despertar recordará vívidamente sus sueños y pronto lo conseguirá.  Con la práctica casi todo el mundo puede mejorar la capacidad para recordar sus sueños y comenzar a disfrutar los beneficios que esto nos puede reportar.

http://www.suenos.saludparati.com